Como todos los que hemos confesado la fe católica, alguna vez hemos experimentado el temor (injustificado) de actuar, de darlo a conocer, tal vez porque hemos creido que hemos construido una imagen, una reputación, por nuestro propio esfuerzo.
Hechos recientes de mi vida que resumiré simplemente como "sufrimiento" personal e indirecto, me han hecho pensar en lo cobarde que he sido. En la búsqueda de una respuesta a mi terquedqd por permanecer callado o de hablar sólo de Él en círculos muy íntimos, he encontrado una fuente de inspiración, que me transmitieron hace muchos años, pero que hoy los asumo convencido, que son el verdadero camino hacia la Paz.
Hablo de las obras de misericordia corporales y espirituales, que son 14 (7 y 7), que logran abarcar a la humanidad completa independientemente de su circunstancia de vida.
Me he permitido enlazar esta reflexión a una página web que creo que tiene un contenido valioso y que es alimentado por los Apóstoles de la Divina Misericordia, una expresión de fe muy hermosa que se nos provee desde Argentina. (realmente, mientras aprendo como enlazar una url a las entradas, los invito a que ingresen a http://www.divinamisericordia.org/obras)
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